lunes, 27 de febrero de 2012

Origen secreto - Parte 2: La lista Negra



(Antes de seguir leyendo, aquí esta la primera parte del relato: http://hechodecontradicciones.blogspot.com/2012/01/origen-secreto1-parte.html )
Bienvenidos al nuevo capitulo de este apasionante relato que espero, os mantenga pegados a la pantalla durante los 5 minutos que tardareis (como mucho) en leerlo. En esta nueva entrega, abordaremos el axioma básico de cualquier dicotomía héroe/villano: La Grandeza de uno se mide por el tamaño de su opuesto. Preparados. Listos. ¡Ya!
Le faltaba poco para cumplir 0cho años cuando nuestro intrépido pr
otagonista conoció a su primer enemigo. Era un ente de maldad pura que respondía al sobrenombre de "La Chinche". (aquí debería insertarse un efecto sonoro dramático similar a este:http://www.instantsfun.es/drama )
La Chinche era su profesora de 3º . Y desde el momento en que el pequeño Ender entro en el aula noto una fuerte maldad proviniente de la mesa donde ella se sentaba para impartir sus clases. En aquel instante no supo que era, pero los pelos de su nuca se erizaron al sentirlo. Sin embargo, poco a poco fue dando forma a esa sensación. Primero, vio como trataba a los alumnos malos. Sus castigos, sus suspensos... He de hacer aquí una pausa para contar que desde su intento de usurpación del dibujador de setas había decidido posponer sus actos de villanía para el momento en que estuviese preparado para asestar todos los golpes necesario para hacerse con el dominio mundial. Mientras tanto, traba de ser un
niño modélico, un estudiante modélico y un... cualquier cosa modélico. Dicho esto, no es de extrañar, que a pesar de ver como trataba así a los otros niños que no eran tan... modélicos, no le preocupaba. Todo cambio cuando empezó a ir a por él.
Fue con un ataque directo y certero. Todos en el aula estaban concentrados haciendo un ejercicio cuya temática ha caído en el olvido de la historia, y la verdad, tampoco tiene importancia. El silencio solo era roto por el sonido de lapices deslizándose sobre papel cuadriculado, cuando de repente un rugido surco la clase. Era una voz proviniente de ultratumba... de ultratumba, y más concretamente de la esquina donde se hallaba la silla donde se sentaba La Chinche:
- ¡PERO BUENO! ¡POR EL AMOR DE DIOS! ¡DIVIDIR CON "B"! ¡DIVIDIR CON "B"!
La mujer se levanto de su asiento, y cual esperpento cruzó la clase hasta su pupitre, y continuo repitiéndolo una y otra vez a excasos centímetros de su cara.
-¡DIVIDIR CON "B"! ¡DIVIDIR CON "B"!¡DIVIDIR C
ON "B"! ¡DIVIDIR CON "B"!¡DIVIDIR CON "B"! ¡DIVIDIR CON "B"!¡DIVIDIR CON "B"! ¡DIVIDIR CON "B"!¡DIVIDIR CON "B"! ¡DIVIDIR CON "B"!
Se giró y se marchó de nuevo a su mesa para continuar corrigiendo los examenes. El pobre Ender en aquel momento no sabia si le estaba riñendo por haberlo escrito con "b", o le estaba gritando para que se enterase de que esa era la manera correcta de escribirlo. Cosas de la memetica, esto se convirtió en un lastre, pues desde ese momento, cada vez que intentase escribir la palabra "dividir" escucharía esa voz gutural gritándolo una y otra vez, haciéndole dudar cada vez que fuese a escribirlo sobre cual es la manera correcta de hacerlo.
Con los años, esa duda e incertidumbre arraigo en él, y como una semilla germino y creció, y se convirtió en una leve dislexia, que le perseguiría como su kriptonita personal durante toda su vida.
A partir de ahí, la guerra empezó. "Tienes la caligrafía de un niño de 8 años." ¿No tenia acaso 8 años? "Este cuento parece escrito por un niño". "Este cuento es demasiado maduro para que lo hayas escrito tu solo". Llego hasta tal punto con sus ataques, que cito a sus padres para hablar con ella.
-Muy bien señora, la he llamado para hablar de su hijo, esta claro que tiene algún problema conmigo. La semana pasada se disgusto, por que no tubo la nota más alta de la clase. Pero claro, ¿como voy a ponerle la nota más alta a un chico? Las dos sabemos que la nota más alta ha de ser siempre para una chica.
Este razonamiento lógico hizo que su madre se quedase anonadada y decidiese no volver a hablar nunca con esa profesora.
Sin saber que hacer. Corrió a pedirle consejo a su padre por segunda vez en la vida. Y por segunda vez en la vida, su padre le aconsejo.
- Hijo, de lo que come el grillo, poquillo.
Ante esto, decidió no pedirle más consejos a su padre.
Los días en clase eran cada vez más horribles. Pero al menos iban transcurriendo. Todos los niños estaban doblegados ante la tiranía de ese monstruo de metro cuarentaicinco. Ender tenia que hacerle frente. Tenia que vencer al dragón. Pero ¿cómo?. Estaba en completa desventaja, y con las manos atadas. ¿Qué podía hacer? Y sin que
rer, llego la respuesta.
Faltaba una semana para las vacaciones navideñas, y todos estaban entusiasmados. Con las fiestas venían los regalos, y ese era el tema de conversación a todas horas. Y La Chinche decidió aguar la fiesta a todos y cada uno los niños y niñas de la clase, pregonando durante una hora sobre cuestiones de una moralidad... cuestionable.
- Chicos, en vuestras casas ¿que hacéis con las sobras de comida? A ver, Ender, en tu casa, ¿que hacéis?
-Pues... normalmente se lo echamos de comer al perro...
-¿Que? ¿Con la cantidad de gente que esta muerta de hambre en el mundo y le echáis la comida la perro? ¿No sabéis la cantidad de gente que se mue
re de hambre en África?
Y en ese momento respondió sin pensar, de manera totalmente inocente: - Pero... Seño, ¿como voy a mandar a África las sobras de la cena? ¿Las patatas y las vetas del filete que no me como no se pondrán malos antes de llegar a África?
De repente todos los niños de la clase empezaron a reírse. Él no entendía porqué, hasta que se fijo en la cara de odio de la profesora. Se dio cuenta entonces de que, a ojos de la clase había hecho algo que nadie más había conseguido. La había dejado sin argumentos. Delante de la clase. Había... ¿vencido? Era genial sentir el apoyo de la gente. Decidió dar otro golpe más y añadió:
- ¿Y si no puedo darle de comer al perro, que dejo que se muera de hambre?
Las risas y aplausos crecieron, tanto como la vena de la frente de La Chinche, cuya cara se iba enrojeciendo cada vez más y más y más y más... hasta que estallo:
- ¡Callaos!¡Callaos! ¡Dejad de reíros! ¡Dejadlo ya!... ¡Callaos de una vez o...! ¡LOS REYES MAGOS SON...!
Y así, la clase entera enmudeció. Las risas dejaron paso a un silencio incomodo solo roto por los resoplidos de la profesora. Poco a poco el silencio empezó a romperse como la ilusión de esos niños, y empezó a llenarse de llantos. De llantos, y de una carcajada nerviosa y triunfante llena de maldad y regocijo por el golpe maestro que acaba de asestar.
Esas navidades fueron grises para todos los niños de esa clase. Y el pequeño Ender aprendió una lección que le acompañaría toda la vida: Cuando ataques a un enemigo, asegurate de que no pueda responder a tu ataque. Asegurate de vencerle tan rotundamente, que nunca se levante para volver a atacar.
A la vuelta de las vacaciones, algunos alumnos habían abandonado el colegio, y necesitaban rehacer los grupos. A nuestro protagonista le cambiaron de clase, y con ello, tuvo un nuevo profesor y nunca más volvió a ver a La Chinche,aunque juro vengarse de ella en años venideros. Fue su primera enemiga, y le había derrotado completamente, y en el proceso, había acabado con la infancia de muchos niños, y eso no podía quedar impune. Anoto su nombre en su lista negra mental a la espera del día de saldar cuentas. Cuando el mundo fuese suyo, tendría unas palabras con ella, pero ¿cuando el mundo fuese suyo? ¿Como iba a llevar a cabo su plan, si también había fracasado en este intento? y esta vez, había sido en público. Necesitaba replantearse su estrategia...

Fin de la Segunda Parte

miércoles, 25 de enero de 2012

Origen secreto.(1ª parte)

Saludos chicos y chicas, lectores y lectoras, televidentes y televidentas,miembros y miembras del jurado y seres humanos en general. Hoy voy a escribiros sobre el mayor secreto de la existencia. Aquello que nadie debe saber. Muchas personas han muerto y luchado para conservar esta información en secreto. Bueno, tal vez muerto sea algo exagerado, pero ya me entendéis. ¿He captado vuestra atención? ¿no?... ¿por qué estoy oyendo grillos? Bueno, da igual. Listos o no, allá va: Mi origen secreto.
Corría el año 1983. Era noviembre. El día después del día anterior al tercer día del mes. En algún toca discos sonaban los eléctricos acordes de Vangelis . En otro lugar, lejos de allí, a una anciana le daban mal la vuelta al comprar un cartón de leche. A media ciudad de distancia, un hombre se saltaba un semáforo en rojo. Cotidianidad era la palabra que definía ese día. Nada realmente extraordinario ocurrió. Ni un arcoiris doble. Ni un meteorito impactando sobre la tierra. Ni nada de nada. Nada que eclipsase lo verdaderamente importante. El nacimiento de un niño. Un pequeño niño destinado a cambiar la historia. En aquel momento le pusieron un nombre que ahora no viene al caso. Con el tiempo, elijio otro nombre para si mismo: Ender, y sera ese por el que nos refiramos a él.
El pequeño Ender no era un niño como los demás. Pronto se dio cuenta de que el mundo de los adultos era extraño y paradójico. Que muchas veces estos, tenían complicadas motivaciones para actuar, que luego no se veían reflejados en sus actos. Vio como pululaban a sus anchas juzgandose unos a otros por cosas que ellos mismos hacían. Y que lo que los adultos más odiaban eran su propio reflejo.
El pequeño Ender recibió muchas collejas por poner esto de manifiesto a los adultos.
En el colegio no le fue mejor. Los niños no eran muy tolerantes con el diferente. La ley de la manada mandaba y el mundo era gris. ¿Los adultos y los niños estaban locos?¿ Como ser, estar y parecer ante tanta contradicción?¿ y como es que nadie más era consciente de ello? Ante esta situación, busco consejo en su padre, que ante esto le respondió:
-Hijo, si algún día, algún familiar te pregunta como andas de dinero, si dices que bien, probablemente te pida, pero si dices que mal, es fácil que te de algo, así que tu, di siempre que mal.
Esto le desconcertó aun más.
Sus reflexiones sobre el mundo cada día eran mayores. Y ante ellas las respuestas siempre eran las mismas. Collejas y más collejas. Y ante esta situación, opto por la solución lógica: Decidió Convertirse en Supervillano.
Decidió perpetrar su primer acto de maldad a los 4 años. Era su segundo año en parvulitos y una compañera tenia algo que él quería. Él lo llamaba "dibujador de setas", pero la gente lo llamaba "transportador de ángulos" y no sabia porque. Esta claro que eso solo servía para dibujar setas, y que de ninguna manera eso podría "transportar" algo. Planeo como conseguirlo. Sería a la hora del recreo, cuando el aula se quedase vacía. Se colaría en la clase, y lo sacaría de la mochila de su compañera. Sin testigos. El crimen perfecto. Su primer acto de maldad.
En el recreo se encamino por los pasillos. Se coló en el aula. El corazón se le aceleraba ante la imagen mental de unos pitufos dibujados por su puño con unas setas gigantes de fondo hechas con el "dibuja setas". Todos le dirían: "Oh, que setas más impresionantes". Con ese pensamiento, metió la mano en la mochila y saco el estuche. Lo abrió con cuidado y cojio su botín. El corazón iba a salirse de su pecho. Y en ese momento sintió otra cosa. Pensó en la chica, en lo ilusionada que estaba con el transportador. Pensó en como se sentiría al ver el hueco vacío en el estuche. Se vio a si mismo viviendo eso, y sintió la desilusión que iba a sentir ella. Y se sintió tan mal que no pudo seguir. Lo guardo todo como estaba y se marchó corriendo. ¿ Cómo podría dedicar su vida al mal si no podía cometer ni un simple hurto? El quería hacerlo. ¿Por qué entonces se sentía tan culpable? Y entonces se dio cuenta. El era tan contradictorio como los demás. Como los adultos. Como los otros niños. Como todos los demás. No, como todos los demás no. Él era consciente de ello. Tenia 4 años, y ya era consciente de la verdadera esencia de la realidad, de como funcionaba el mundo. Ahora que conocía la verdad, podría actuar en consecuencia.
FIN DE LA PRIMERA PARTE.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Nuevo año!



Hola a todos, queridos lectores. Me llena de orgullo y satisfacción haberos convocado aquí hoy (cuando lo estéis leyendo) para anunciaros la buena nueva del nuevo año. No solo empieza el 2012, sino también el 4º año del blog.
Sí amigos, como leéis, por un milagro del Festivus este blog comenzó su andadura en unos días próximos a estos, en aquel año bizarro que fue el 2008. En aquella primera entrada (Los blogs son Egonet) hablaba de muchas cosas (de ninguna realmente importante, la verdad), pero en realidad todo ello era una apología de la contradicción, algo que en su momento iba a ser la piedra angular del Blog porque eh! todos tenemos algo de contradictorio en nuestro interior. ¿Que no? ¿Acaso no vimos en un país azotado por la mayor crisis económica de la historia y que sin embargo es el país de Europa con más smarthphones por habitantes?¿ Acaso no es un negocio en esta epoca la ropa y complementos para perros? (Es asombrosa la cantidad de chandals para perros que se venden costando más de medio sueldo). Ante esta situación, este blog tiene más razón de ser que nunca, y como tal, este 2012 estará más movido que nunca por estos lares. O no.
Lo único que esta claro es que para verlo tendréis que pasaros por aquí... eso y que lo importante en esta vida es tener alma de BWA-HA-HA.
Feliz Año a Todos.
Nos Leemos.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Lo que hay en medio.


... y cada mañana volver a morir, y cada tarde volver a nacer, y lo que hay en medio... lo que hay en medio es recorrer el infierno, es lo que separa un extremo del otro, lo que nos redime, lo que nos hace humanos, fuertes, lo que hay en medio es reconstruir el mundo, reconstruirnos el uno al otro. Lo que hay en medio es caminar.

jueves, 21 de julio de 2011

Es ahora...


Es ahora y los dos flotamos ingrávidos. Uno frente al otro. Mis ojos clavados en los suyos. Nuestros dedos, inertes comienzan a separarse, y mientras, todo se apaga. Ya no siento el frió del agua. Ya no oigo ningún ruido. Y mi visión se oscurece, y en ella, solo permanece su silueta cada vez más borrosa, y no pedo evitar pensar, que aunque muera, por lo menos la conocí. Me despido en silencio dando gracias por que ella sea lo último que vea, y su sabor él ultimo que mis labios han probado.

Es hace un minuto y los dos sabemos que se nos acaba el tiempo. El agua ya casi ha inundado todo el salón de baile y en muy poco tiempo llegara el final. El frío nos entumece. Nos miramos a los ojos y nos unimos en un último beso, que sabe como si fuese el primero. En mi interior, maldigo al destino por todos los besos futuros que nos esta robando.

Es hace cinco minutos y ella esta asustada. El agua ya nos llega por la cintura a pesar de la mesa en la que estamos subidos. Empezamos a darnos cuenta de que nadie vendrá a salvarnos, pero ninguno de los dos lo menciona. Sólo nos cogemos de la mano y guardamos silencio. Hay tantas cosas por decir. Creo que nunca he querido tanto a alguien. A ella le tiemblan los labios del frió.

Es hace diez minutos y estamos sentados sobre la mesa para mantenernos secos mientras esperamos a que vengan a sacarnos de aquí. Le cuento todo mi repertorio de chistes malos para mantenerla distraida y que no se preocupe. Ella se ríe. Creo que lo hace para que yo no me preocupe. Tiene una risa preciosa. La abrazo con la excusa de darle calor. Su pelo huele a frutas y a mar. Tengo ganas de besarla.

Es hace 15 minutos y nos sorprendo hablando de nuestra infancia. De los veranos en el pueblo, los paseos en bici, el colegio, el instituto, nuestros padres, el primer amor... nos sorprendo riendo pese a la situación. Fue ella la que empezó a hablar. Supongo que por los nervios. O por el miedo. Y a cada palabra suya me doy cuenta de lo mucho que me gusta, de lo perfecta que es. Tengo suerte de que este aquí, a mi lado. Si no fuese por ella ya me hubiese rendido hace tiempo. Le propongo que nos subamos a la mesa para no mojarnos.
Es hace 20 minutos y nos hemos quedado atrapados en el salón de baile del barco. Llevamos un rato buscando la manera de salir pero todas las salidas están bloqueadas. El agua nos llega por los tobillos. Somos las dos únicas personas que estaban ahí en el momento del "accidente". El agua esta entrando sin parar y ya nos cubre los tobillos. Los dos estamos nerviosos y asustados. Debería decir algo para tranquilizarla, pero no se el que. Alguno de los dos tiene que romper este silencio.

Es hace 22 minutos y se oye un fuerte estruendo. El barco empieza a temblar. Y por un momento el concepto de horizontal y de vertical se confunden.

Es hace 23 minutos y dos desconocidos coinciden en el salón de baile del barco "Ópalo azul" que realiza un crucero por el mar Mediterraneo. Cruzan los ojos en la puerta. Sienten mariposas en el estomago. Se les escapa una sonrisa.