viernes, 4 de junio de 2010

Y dile al Universo que deje de mirar...


Dile al universo que deje de mirar, que aparte la vista un rato, o vea el televisor.
Que deje de prestar atención, por unos minutos solamente. Unos segundos perdidos de golpe, y que a nadie le importen.
Si se lo dices, dile de paso que el karma no funciona como debería, que hace algún tiempo que la balanza se desequilibro, y los castigos dejaron de ser proporcionales a las penas. ¿Que sentido tiene todo entonces?
Dile que si el karma no funciona, la gente dejara de creer en otras cosas más complejas, como el yogur desnatado, o la tdt. Las personas... la gente, dudaran de todo, de cosas que siempre han dado por sentadas. ¿Ves eso de que el sol salga todas las mañanas? Tal vez salga por que sí, pero parate a pensar que el sol, en realidad, solo salga porque nosotros esperamos que sea así. Si la gente empezase a dudar de eso... tal vez mañana no salga el sol, tal vez mañana no haya periódicos, las cafeterías no habrán, las bibliotecas no cierren. Nadie respetaria el turno en la frutería. El mundo seria un caos y nada tendría sentido.
Así que, dile por favor al universo que deje de mirar, que mire a otro lado, mientras arreglamos el Karma. Dile que es por su bien, y cuando todo vuelva a funcionar... nos lo agradecera.

lunes, 3 de mayo de 2010

Mientras dormias...

Ayer volví a mirarte mientras dormías. Mientras lo hacia, pensé en nuestros juegos, nuestras riñas, nuestros dime y diretes. Pensé en el tiempo que ha pasado desde la última vez que oí tu voz. Más de lo que me gustaría. ¿Minutos? ¿Horas? ¿Días?¿Meses?... años. Se me hace una eternidad. Media vida. Tres vidas enteras y la mitad de la siguiente.



Ayer volví a hablarte mientras dormías, esperando ilusamente que esta vez me responderías. Te hable de mi vida. De mi culpa. De mi miedo. Mi alegría. De todo lo que es y será. De lo que fue y debió ser. De donde se separaron nuestros caminos. De donde se hizo silencio entre nosotros. De donde se torcio el camino.



"Enséñame el camino a casa", te pedí. "Enséñame a volver". "Vuelve conmigo... te echo de menos".



Silencio. Otra vez.



Y de nuevo. Después de tanto tiempo, de tantos años, de tanto camino andado. De nuevo lloro. Solo. Sentado frente a ti. Mirándote mientras duermes. Mientras clavo mis ojos en las flores, ahora marchitas que duermen junto a ti. Incapaz de volver a mirarte. Porque no hace falta que digas nada. Se lo que dirías. Se lo que me dirías. Pero no importa. Da igual.



Las palabras se me atragantan en la boca mientras miro la fotografía que tengo en mis manos. Consigo alzar la cabeza, y mirarte de nuevo. Mientras duermes.



Y de nuevo, mientras te miro, solo alcanzo a decir "...lo siento, perdóname. Te echo de menos".



Y rezo.



Ojala algún día puedas estar orgulloso de mi.



Te echo de menos ...

viernes, 2 de abril de 2010

Huellas...



"Las palabras de un hombre han de ser como sus huellas, siempre deben llevarte hasta él."
-Antiguo Proverbio Samurai.

sábado, 27 de marzo de 2010

Acuerdate de vivir...



Ven, coge mi mano y bailemos en el aire.
Bailemos descalzos en la lluvia.
Escucha el ritmo del silencio, la cadencia de mis pies, el aletear de tus alas.
Ven, coge mi mano y bailemos en el aire.